Mujeres en tecnología: hacia un nuevo mercado laboral

Hace unas semanas el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) dio a conocer su informe “El futuro del trabajo 2020”, el cual plantea un escenario poco alentador para las mujeres. Según el informe, es probable que la desigualdad se vea agravada durante los próximos cinco años debido al doble impacto de la tecnología y la recesión ocasionada por la pandemia, y serán las mujeres, jóvenes y personas de bajos ingresos los más afectados.

De acuerdo con el WEF, se prevé que la automatización remplace 85 millones de puestos de trabajo en el mundo, y si bien se estima que otros 97 millones de trabajos serán creados, estos requerirán que la mitad de los trabajadores adquieran nuevas habilidades.

¿Por qué nos deben preocupar estas proyecciones? Porque mientras las empresas aceleran sus procesos de digitalización alrededor del mundo y la industria 4.0 se abre paso a toda velocidad, la participación de mujeres en tecnología sigue siendo extremadamente baja. De acuerdo con la Unesco, solo el 3% de los graduados en carreras TIC en el mundo son mujeres y si ampliamos el rango, solo el 35% eligen carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés).

La redistribución de la fuerza laboral impulsará el crecimiento de sectores como ingeniería robótica, estadística, matemáticas, desarrollo de software, inteligencia artificial y ciencia de datos, sin embargo, la proporción actual de mujeres en profesiones relacionadas con informática en la nube, ingeniería y datos e IA son apenas del 12%, 15% y 26% respectivamente según el “Informe global de la brecha de género 2020”.

Esta poca representatividad de la mujer en STEM supone también la profundización de la brecha salarial, pues se calcula que las mujeres ganan en promedio 20% menos que los hombres, siendo la segregación ocupacional uno de los factores más influyentes para esta brecha.

Las cifras, aunque alarmantes, no son inamovibles y la suma de voluntades entre instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales y comunidades, puede ayudarnos a reducir los posibles impactos negativos para las mujeres de un proceso de automatización acelerado.

Trabajar para lograr una mayor inserción laboral de mujeres en tecnología, impulsar políticas transparentes de diversidad e inclusión en las empresas y acompañar a las mujeres en su proceso de entrenamiento y aprendizaje son nuestros grandes objetivos.

Si quieres ser un modelo para las niñas del futuro, inscríbete como mentee en nuestra plataforma y empieza a potenciar tu plan de carrera en tecnología.